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viernes, 20 de marzo de 2009

CIMENTACIÓN DE TUBERIAS



Cimentación de las tuberías.

Los tubos se colocarán directamente sobre el fondo de las zanjas cuando el terreno así lo permita y en caso contrario se extenderá la tubería sobre un entresuelo de piedra y cascajo fino o como lo indique el Interventor. Cuando en el fondo de la zanja se encuentren piedras, hay que profundizar la zanja por lo menos 0.25 m más.

Esta excavación adicional se rellena con una capa de arena, cascajo fino o tierra blanda apisonada. En terrenos empinados esta capa debe protegerse del arrastre por medio de traviesos de concreto o de otro material adecuado. Si se presentan estos casos, dicho mejoramiento del apoyo de la tubería se pagará por aparte.

El fondo de la zanja se nivelará cuidadosamente para que el tubo quede apoyado en toda su longitud sobre el terreno. En cada unión de la tubería se excavará un nicho para permitir que la unión quede libre y poder hacer la revisión del empaque de caucho. Adicionalmente, para las tuberías tipo cilindro de acero reforzado de concreto y PVC, deberán seguirse todas las recomendaciones del fabricante para su colocación.

Prueba de Presión Hidrostática. Al terminar la instalación de la red, El contratista informará por escrito a la Interventoría la fecha en que tendrá listas las obras para que en conjunto con La Entidad encargada hagan la lavada, desinfección y prueba de presión de las tuberías según las normas AWWA e ICONTEC. El plazo se congelará desde la fecha en que las tuberías estén listas para la lavada, desinfección y prueba de presión hasta el día en que la Interventoría, el Contratista o en forma conjunta detecten una falla, momento en el cual continúa imputándose al plazo de ejecución el tiempo que se gaste en las reparaciones.

Si el proceso de pruebas se repite, lo indicado en el párrafo anterior con relación a plazo se aplicará a cada una de las pruebas. Si al verificar el ensayo de presión hidrostática se presentan fugas en las uniones de las tuberías, las fallas se corregirán siguiendo las instrucciones del fabricante o del Interventor.

El equipo que se utilizará será el adecuado para esta clase de labor. Los gastos causados en la reparación de fallas serán por cuenta del Contratista sin perjuicio de las sanciones a que haya lugar por incumplimiento del plazo u otras obligaciones establecidas en el contrato. En ningún caso se permitirá que el Contratista opere las redes existentes sin autorización de la División correspondiente, y si se presentan interferencias, daños o se requiere efectuar empalmes, se contará con el concurso del Interventor.

viernes, 13 de febrero de 2009

Firmarán pacto pro vivienda.



El sector vivienda firmará un convenio en la primera quincena de febrero para impulsar el crecimiento de esta industria.

Así lo dio a conocer Ariel Cano, director de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), quién detalló que el pacto tiene por objetivo convocar a los intermediarios financieros, a las desarrolladoras, proveedores de insumos -como acero y cemento-, así como instituciones y autoridades de la industria. Cabe destacar que el acto estará presidido por el presidente Felipe Calderón.


El directivo sostuvo que “la intención es acordar una serie de conceptos generales, pero sobre todo objetivos particulares donde cada sector se comprometa para asegurar un mínimo de colocación de créditos y de producción de vivienda”, dijo.


Cano reconoció que el sector tiene dos tareas, una “urgente” y otra “importante”. La primera, dijo, es resolver la restricción de crédito puente, mientras que la segunda consiste en alinear toda la cadena de valor del mercado. Expuso que el saldo promedio de la cartera de crédito para la construcción de vivienda fue de 70,000 millones de pesos en el 2008.


“En este año se necesita este mismo monto de cartera constante para garantizar la vivienda que tenemos”, refirió. Carlos González, subdirector de análisis de Ixe Grupo Financiero, comentó a El Economista que “para que tenga resultado cualquier plan en favor de la vivienda en México, éste tiene que estar en primer lugar amarrado a una estrategia de estabilidad en el empleo, así como la continuidad de los programas de crédito, tanto a los desarrolladores, pasando por el consumidor final, así como para toda la cadena productiva de la industria”.


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jueves, 5 de febrero de 2009

La arquitectura es también diálogo con la naturaleza



Ante la degradación del medio ambiente, producida por la urbanización, industrialización y densidad, entre otros fenómenos asociados al desarrollo de las grandes metrópolis que caracterizan a las sociedades modernas, la preservación del paisaje es cada vez más necesaria e incluso más ligada a la práctica de la arquitectura.
Al volverse sedentario, el hombre comenzó a apropiarse del espacio. Fue después de adquirir esta nueva condición, que confeccionó la vivienda y los caminos. Para ese momento ya se había dado cuenta que podía aprovechar los beneficios que ofrecía la naturaleza y comenzó también a transformar el paisaje. La gran variedad de plantas que abundan en el planeta condujo al hombre a utilizarlas y manipularlas, dando lugar, aunque sea de manera incipiente, a la arquitectura del paisaje.
El paisajismo ha sido en México, aunque no siempre como disciplina profesional, toda una tradición. Baste recordar la importancia que tuvieron las plazas, jardines y espacios públicos en el México prehispánico, que se utilizaban para realizar actividades de mercadeo, recreo y convivencia, o bien para la oración y consagración.
Cuando llegaron los europeos a las tierras de nuestro continente estudiaron las posibilidades de algunas especies vegetales que resultaban desconocidas para ellos. Misioneros y descubridores se extasiaron contemplando la variedades de plantas del nuevo mundo.
La arquitectura del paisaje ofrece alternativas de bienestar y la oportunidad de crear intervenciones en los espacios más recónditos e inusuales. Su escala de actuación en la creación y recreación del espacio y su disfrute va desde los parques regionales de grandes extensiones, las alamedas y jardines públicos, hasta el microespacio remanente de nuestros territorios cotidianos, patios, azoteas y cubos de luz, ya sea en la casa habitación o el recinto laboral.
Es un hecho que el paisaje nos brinda una lección cuando revisamos todos los elementos que lo componen: extensión, sonido, movimiento, efecto de entrada y de salida, pero también cuando entendemos que la naturaleza es objeto de conocimiento y de expresión estética. El célebre arquitecto Luis Barragán, por ejemplo, mostró creciente preocupación por adaptar las formas de la arquitectura contemporánea a los espacios paisajísticos.
En la actualidad es indispensable realizar una proyección adecuada del paisaje que contribuya a disminuir los efectos negativos que inciden sobre el medio ambiente. Por ello, es cada vez más frecuente y conveniente la intervención de profesionales en paisajismo y ecología que trabajen de manera conjunta con arquitectos y urbanistas.
El paisaje exterior forma, en gran medida, nuestros paisajes interiores. Para todos, las áreas verdes terminan siendo una necesidad, no sólo física sino también intelectual y hasta espiritual. Con el fin de mejorar la calidad de vida humana, la arquitectura del paisaje busca alcanzar la armonización de la obra arquitectónica con la naturaleza y su contexto social.
Tradicionalmente se ha definido a la arquitectura del paisaje como el arte de transformar y organizar los elementos físicos naturales para el disfrute del hombre. Esta idea se ha traducido históricamente en la creación de parques, plazas, jardines, etc. Hoy día, sin embrago, se tiende a integrar la arquitectura del paisaje en la concepción urbanística general, con objeto de estructurar unitariamente los espacios abiertos de las ciudades. Pero no sólo ello, el paisaje en espacios cerrados implica también, como lo afirmó Le Corbusier, la capacidad de rodearnos de emoción poética.
De esta forma, la arquitectura del paisaje ofrece alternativas de bienestar y la oportunidad de crear intervenciones en los espacios más recónditos e inusuales. Su escala de actuación en la creación y recreación del espacio y su disfrute va desde los parques regionales de grandes extensiones, las alamedas y jardines públicos, hasta el microespacio remanente de nuestros territorios cotidianos, patios, azoteas y cubos de luz, ya sea en la casa habitación o el recinto laboral.
El paisaje exterior forma, en gran medida, nuestros paisajes interiores. Para todos, las áreas verdes terminan siendo una necesidad, no sólo física sino también intelectual y hasta espiritual. Con el fin de mejorar la calidad de vida humana, la arquitectura del paisaje busca alcanzar la armonización de la obra arquitectónica con la naturaleza y su contexto social.
Aunque todavía difusa, la arquitectura del paisaje que se ha empezado a practicar en México concibe ya metáforas y paraísos que nos cobijan y regocijan. Si consideramos que la carrera de arquitectura del paisaje fue instituida en Estados Unidos a finales del siglo XIX, y en Inglaterra a principios del XX, y que en nuestro país el estudio del paisaje surgió por primera vez a nivel de especialidad en 1983 y de licenciatura en 1985, nos percataremos que recién se está considerando al paisaje con una nueva perspectiva.


Por otra parte, no es difícil vislumbrar también que los diseños paisajísticos representan una oportunidad en nuestro país, por la enorme riqueza natural del territorio mexicano. Existen amplias posibilidades de que a través de nuestras plantas originarias, que requieren condiciones mínimas de mantenimiento, el diseño mismo favorezca su preservación. Adicionalmente, la diversidad de climas que existen en el vasto territorio mexicano, permite un abanico de ecosistemas entre desiertos, trópicos, bosques, selvas, etcétera.


En la medida que nuestros arquitectos de paisaje conciban que desde la naturaleza se rescata el diseño y desde el diseño a la naturaleza, será la medida en que se logre el éxito.

miércoles, 21 de enero de 2009

CIMENTACIONES PROFUNDAS

Procedimiento para la construcción de una cimentación profunda de un edificio localizado en la Ciudad de México, el cual requirió de la fabricación de pilas y la instalación perimetral de un muro de contención precolado.

Los trabajos de cimentación mencionados están destinados a una torre de 20 niveles, que se desplantará en un área de 3 000 m2, resultando un área de 33 000 m2 aproximadamente, incluyendo planta baja y sótano.

La estratigrafía donde se localiza el proyecto de referencia corresponde a la denominada “zona de lago”, la cual esta compuesta principalmente por una costra superficial de 5 m de espesor en donde el nivel de agua freática se encontró a – 4 m, siguiendo una formación arcillosa con un contenido de agua superior al 300% hasta una profundidad de 29 m, intercalándose un estrato de arena a -16 m con espesor aproximado de 1 m; a la profundidad de 29 m, se alcanzó la primer capa resistente de la Ciudad de México cuyo espesor se detectó de 4 m, continuando después la segunda formación arcillosa con un contenido de agua de 150% hasta una profundad de 47 m, iniciándose en esta cota la segunda capa resistente, con mayor capacidad de esfuerzo cortante que la primera, formada principalmente por arena muy compacta.

De acuerdo con la logística de los trabajos por realizar, se inició la construcción de la cimentación profunda con la fabricación de 71 pilas coladas in-situ, cuyos diámetros se especificaron de 100 cmm, 160 cm y 180 cm, con longitud medida desde la plataforma de trabajo de 50 m, refriéndose este artículo solamente a esta actividad.

Para la construcción de las pilas mencionadas, se diseñó un procedimiento que asegura la calidad de los elementos, el cual consideró entre otras variables, el diámetro y la longitud de las pilas, la existencia de contenidos de agua superiores a 300%, así como la presión ejercida por la columna de concreto durante el colado.

El procedimiento constructivo de la fabricación de las pilas consistió básicamente en la colocación de un brocal metálico de 5 m de longitud para no perder el trazo y evitar caídas de la parte superior de la perforación; posteriormente se continuó a la barrenación del subsuelo hasta alcanzar la primer capa resistente estabilizando la perforación con lodo bentónitico; después de atravesar esta, se introdujo un ademe tubular metálico con longitud de 31 m y diámetro acuerdo a la especificación de la pila en construcción., el cual se instaló con vibrohincador para lograr su empotramiento en el subsuelo, con equipo que genera vibración reduciendo la fricción del subsuelo con el ademe metálico.

Una vez instalado el ademe tubular, se recuperó el brocal inicialmente colocado y se concluyó la perforación, continuando su estabilización con lodo bentónitico hasta alcanzar el estrato considerado como apoyo localizado a 50 m de profundad, longitud que incluye un empotramiento en la segunda capa resistente de aproximadamente de 3 m.

Terminada la perforación se sustituye el lodo bentónitico hasta lograr un contenido de arena al 3%, introduciéndose a continuación el acero de refuerzo previamente habilitado de acuerdo con las especificaciones, siendo su longitud igual a la del fuste de la pila; posteriormente se depositó concreto con revenimiento de 20 cm, condición necesaria para evitar oquedades ya que no es posible vibrar el concreto dentro de la perforación; el concreto fue conducido hasta el desplante de la pila a través de la tubería premie, sistema que tiene como propósito evitar que se disgregue durante el colado y que este no se contamine al fluir desde el fondo de la perforación desplazando en forma ascendente el lodo bentónitico, el cual se recupera para su reutilización. Concluyendo así la fabricación de la pila.

El ademe metálico se consideró como parte estructural de la pila, cuy principal función fue la de contener la presión ejercida por la columna de concreto durante el fraguado, sobre las paredes de los estratos con altos contenidos de agua, evitándose la deformación del fuste de la pila con lo que se redujo también el volumen de concreto por los posibles desplazamientos laterales del mismo.

El procedimiento constructivo descrito se aplicó en la fabricación de cada una de las pilas, verificándose constantemente su verticalidad, estabilidad de las perforaciones, características de los diferentes estratos, volúmenes de materiales y especificaciones de proyecto.
En el siguiente artículo haré un comparativo de costo de pilas.

RAC-CMIC