Mostrando entradas con la etiqueta INSTALACIONES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta INSTALACIONES. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de febrero de 2009

PAISAJISTA ROBERTO BURLE MAX

Vista aérea de la terraza del Ministerio de Educación y SalusMES, Palacio Capanema, RÍO DE JANEIRO


Pintor, escultor... Roberto Burle Marx está considerado como uno de los mejores paisajistas modernos. Asociado generalmente al célebre paseo de Copacabana, a sus jardines en Brasilia o al jardín de la cubierta del Ministerio de Sanidad y Educación en Sâo Paulo, sus obras son poco conocidas fuera de Brasil, tanto para el gran público como para la mayoría de profesionales.



Músico, paisajista y artista plástico, en sus jardines convergen la pintura, la escultura y la arquitectura. Sus proyectos muestran una gran habilidad para integrar los espacios construidos y los elementos naturales; su organización del paisaje resalta los valores plásticos de las especies vegetales procedentes de sus expediciones por las diversas regiones brasileñas.


Las abstracciones, curvas perfectas y formas diversas, son las morfologías dominantes que se representan en sus planos paisajísticos, como en el Aterro do Bahía-Sul en Florianópolis, en 1976, en la Plazoleta da Carioca, Río de Janeiro, 1981, en las veredas del edificio de la Fundación C.A.E.M.I. de Presidencia Social de Río de Janeiro 1984 o en el Ollida Park de Miami en 1981; en todos estos trabajos se representan estas formas en los planos y en los dibujos de las veredas.

jueves, 5 de febrero de 2009

La arquitectura es también diálogo con la naturaleza



Ante la degradación del medio ambiente, producida por la urbanización, industrialización y densidad, entre otros fenómenos asociados al desarrollo de las grandes metrópolis que caracterizan a las sociedades modernas, la preservación del paisaje es cada vez más necesaria e incluso más ligada a la práctica de la arquitectura.
Al volverse sedentario, el hombre comenzó a apropiarse del espacio. Fue después de adquirir esta nueva condición, que confeccionó la vivienda y los caminos. Para ese momento ya se había dado cuenta que podía aprovechar los beneficios que ofrecía la naturaleza y comenzó también a transformar el paisaje. La gran variedad de plantas que abundan en el planeta condujo al hombre a utilizarlas y manipularlas, dando lugar, aunque sea de manera incipiente, a la arquitectura del paisaje.
El paisajismo ha sido en México, aunque no siempre como disciplina profesional, toda una tradición. Baste recordar la importancia que tuvieron las plazas, jardines y espacios públicos en el México prehispánico, que se utilizaban para realizar actividades de mercadeo, recreo y convivencia, o bien para la oración y consagración.
Cuando llegaron los europeos a las tierras de nuestro continente estudiaron las posibilidades de algunas especies vegetales que resultaban desconocidas para ellos. Misioneros y descubridores se extasiaron contemplando la variedades de plantas del nuevo mundo.
La arquitectura del paisaje ofrece alternativas de bienestar y la oportunidad de crear intervenciones en los espacios más recónditos e inusuales. Su escala de actuación en la creación y recreación del espacio y su disfrute va desde los parques regionales de grandes extensiones, las alamedas y jardines públicos, hasta el microespacio remanente de nuestros territorios cotidianos, patios, azoteas y cubos de luz, ya sea en la casa habitación o el recinto laboral.
Es un hecho que el paisaje nos brinda una lección cuando revisamos todos los elementos que lo componen: extensión, sonido, movimiento, efecto de entrada y de salida, pero también cuando entendemos que la naturaleza es objeto de conocimiento y de expresión estética. El célebre arquitecto Luis Barragán, por ejemplo, mostró creciente preocupación por adaptar las formas de la arquitectura contemporánea a los espacios paisajísticos.
En la actualidad es indispensable realizar una proyección adecuada del paisaje que contribuya a disminuir los efectos negativos que inciden sobre el medio ambiente. Por ello, es cada vez más frecuente y conveniente la intervención de profesionales en paisajismo y ecología que trabajen de manera conjunta con arquitectos y urbanistas.
El paisaje exterior forma, en gran medida, nuestros paisajes interiores. Para todos, las áreas verdes terminan siendo una necesidad, no sólo física sino también intelectual y hasta espiritual. Con el fin de mejorar la calidad de vida humana, la arquitectura del paisaje busca alcanzar la armonización de la obra arquitectónica con la naturaleza y su contexto social.
Tradicionalmente se ha definido a la arquitectura del paisaje como el arte de transformar y organizar los elementos físicos naturales para el disfrute del hombre. Esta idea se ha traducido históricamente en la creación de parques, plazas, jardines, etc. Hoy día, sin embrago, se tiende a integrar la arquitectura del paisaje en la concepción urbanística general, con objeto de estructurar unitariamente los espacios abiertos de las ciudades. Pero no sólo ello, el paisaje en espacios cerrados implica también, como lo afirmó Le Corbusier, la capacidad de rodearnos de emoción poética.
De esta forma, la arquitectura del paisaje ofrece alternativas de bienestar y la oportunidad de crear intervenciones en los espacios más recónditos e inusuales. Su escala de actuación en la creación y recreación del espacio y su disfrute va desde los parques regionales de grandes extensiones, las alamedas y jardines públicos, hasta el microespacio remanente de nuestros territorios cotidianos, patios, azoteas y cubos de luz, ya sea en la casa habitación o el recinto laboral.
El paisaje exterior forma, en gran medida, nuestros paisajes interiores. Para todos, las áreas verdes terminan siendo una necesidad, no sólo física sino también intelectual y hasta espiritual. Con el fin de mejorar la calidad de vida humana, la arquitectura del paisaje busca alcanzar la armonización de la obra arquitectónica con la naturaleza y su contexto social.
Aunque todavía difusa, la arquitectura del paisaje que se ha empezado a practicar en México concibe ya metáforas y paraísos que nos cobijan y regocijan. Si consideramos que la carrera de arquitectura del paisaje fue instituida en Estados Unidos a finales del siglo XIX, y en Inglaterra a principios del XX, y que en nuestro país el estudio del paisaje surgió por primera vez a nivel de especialidad en 1983 y de licenciatura en 1985, nos percataremos que recién se está considerando al paisaje con una nueva perspectiva.


Por otra parte, no es difícil vislumbrar también que los diseños paisajísticos representan una oportunidad en nuestro país, por la enorme riqueza natural del territorio mexicano. Existen amplias posibilidades de que a través de nuestras plantas originarias, que requieren condiciones mínimas de mantenimiento, el diseño mismo favorezca su preservación. Adicionalmente, la diversidad de climas que existen en el vasto territorio mexicano, permite un abanico de ecosistemas entre desiertos, trópicos, bosques, selvas, etcétera.


En la medida que nuestros arquitectos de paisaje conciban que desde la naturaleza se rescata el diseño y desde el diseño a la naturaleza, será la medida en que se logre el éxito.

martes, 20 de enero de 2009

Domótica: Casa Inteligente: Último grito en tecnología.

Una casa inteligente busca hacer más eficiente los sistemas de audio y video, seguridad, iluminación, comunicaciones y automatización.

La automatización del hogar empezó a permear a todos los niveles y dejó de ser un privilegio. Estos procesos hacen más fácil la vida de los inquilinos y permiten ahorros importantes.

El concepto de casa inteligente se confunde con vivienda para ricos, pero no es así, pues los sistemas de seguridad o para el ahorro de energía están abiertos a todos los estratos socioeconómicos. Ricardo Rosas, director de Advanced Technological Systems de México, expresó que si bien esta tecnología no es barata, la gente puede automatizar su hogar poco a poco, empezando, por ejemplo, con la iluminación. Guillermo Robles, presidente del Colegio Nacional de Ingenieros y Arquitectos de México, afirmó que la ventaja de estos productos es que buscan economizar electricidad o el gas.

Según el Instituto Nacional de la Casa Inteligente, un lugar de estos es donde se unen la tecnología y la arquitectura, dando como resultado comodidad, seguridad y entretenimiento Una casa inteligente busca hacer más eficiente los sistemas de audio y video, la seguridad, la iluminación, las comunicaciones y la automatización. Si se habla de sistemas de audio y video, todos se controlan por sencillos dispositivos que permiten tener un solo canal en todas las televisiones o una misma música en todo el hogar. En cuanto a la seguridad, permite el control de acceso y salida de la casa, alarmas, censores de fuego, humo y fugas de gas. El esquema ayuda a estar al tanto de todos los censores y a tener una mejor capacidad de respuesta en caso de incidente. Respecto de la iluminación, se pueden colocar mecanismos escénicos o ambientales y tienen la posibilidad de recrear entornos de relajación y confort, con la ventaja de que ahorrará energía.

El control de la iluminación le permite apagar o prender cualquier luz desde cualquier punto de la vivienda. La comunicación es el punto nodal de la casa inteligente, pues le deja tener el control de todos los dispositivos como teléfonos, sistemas de iluminación, portero electrónico, audio y video. Con sólo apretar un botón se consigue el control de sus cortinas, televisión, DVD e iluminación, para que pueda disfrutar de su película favorita. La automatización también acepta los sistemas de riego, censores y programar a la casa en general para que actúe en caso de accidente. A este proceso se suma la integración, pues todos los elementos que forman parte de la vivienda pueden combinarse. Por ejemplo, desde su celular se monitorea el hogar o en caso de que algún conocido llegue a su domicilio y no se encuentre, se le permite entrar a través del aparato telefónico.

Daniel Sánchez Arias, ingeniero en sistemas computacionales de la Universidad de las Américas, mencionó que los domóticos en las casas se utilizan para controles de acceso, meteorología, aire acondicionado, detectores de movimiento, alarmas, calefacción por zonas, persianas, paneles solares, home theaters, iluminación y estado de puertas y ventanas. El tener toda esta oferta no significa que se deba poner todo en el hogar, pues la gente puede optar por aparatos simples que le permitan monitorear la vivienda sólo con una cámara. Daniel Ordaz, gerente de ventas de Giprex, afirmó que en México hay un creciente interés por tener esta tecnología, pero la gente no los compra porque piensan que son caros. Sin embargo, a mediano y largo plazos los beneficios son significativos, sobre todo por los ahorros que se generan.

Por ejemplo, en agua, una empresa tiene un WC que levanta la tapa de manera automática cuando se va a usar y tiene censores para determinar qué cantidad de agua descarga, dependiendo de la materia a desechar. En el caso de riego, se puede programar durante cierta hora, temporada y duración para evitar desperdicio del vital líquido. En el caso de la iluminación, se tienen censores para determinar cuándo, cómo y con qué intensidad hay que encender la luz en ciertas áreas de la vivienda. Lo mismo ocurre con la calefacción. Advanced Technological Systems de México destacó que la casa inteligente es un concepto en plena evolución, y con éste cualquier equipo puede realizar una función específica en una fecha determinada y repetir el proceso tantas veces como se le programe.

Los equipos más comunes que realizan este tipo de procesos son la cafetera y radio relojes con despertador. Estas funciones son más comunes en televisores y otros equipos como sistemas de irrigación, alarmas, aires acondicionados, lavadoras, cortinas, etcétera. En la actualidad estos esquemas están presentes en grandes proyectos de zonas residenciales como Santa Fe, Interlomas o Polanco, en el Distrito Federal, pero no van más allá.

El reto es ver cómo la domótica, mecatrónica, telemática o robótica se pueden adaptar a los desarrollos habitacionales, pero a un bajo costo y pensando, sobre todo, en un desarrollo sustentable. Esta industria va en pleno crecimiento ante el interés de la gente. Ricardo Rosas afirmó que en México la gente acepta muy bien esta tecnología y hay un mercado potencial enorme para explotarlo. -Antes veíamos como la clase alta era la que más lo solicitaba, pero gracias al avance tecnológico hay soluciones que pueden ser adoptadas por cualquier persona y los precios van a la baja-, agregó Ordaz.