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jueves, 29 de enero de 2009

CONSORCIO ARA presenta el primer proyecto DUIS asesorada por BIOtechnik®.

La cerámica es un material que tiene una historia casi tan antigua como la de la humanidad. Sus aplicaciones se han ido modernizando y sofisticando tecnológicamente, convirtiéndola de un simple material hasta nano-compuestos y recubrimientos de alto desempeño.El pasado, 13 de Enero del 2009, fue presentado ante el Comité de DUIS de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) la inclusión del desarrollo habitacional CITara del Consorcio ARA al programa de Desarrollo Urbano Integral Sustentable (DUIS). CITara será una ciudad dentro del municipio de Huehuetoca, Edo. de México, con 27,000 viviendas construidas en cinco etapas en el transcurso de aproximadamente 7 años.

La presentación formal por parte de Consorcio ARA estuvo a cargo del Arq. Gilberto Romero, líder de proyecto, por el Ing. Alejandro Lirusso de BIOtechnik, como asesor en sustentabilidad de dicha firma, así como, el Ing. Germán Ahumada y el Arq. Vicente Naves, altos directivos de la empresa desarrolladora.

Consorcio ARA contrató a BIOtechnik el pasado mes de diciembre como su consultor de cabecera en sustentabilidad para transformar el desarrollo CITara bajo una nueva visión, ya que se ha comenzado la construcción de manera tradicional de la primera etapa (2,500 viviendas) del total de las 27,000 contempladas.
Dentro del nuevo enfoque sustentable, esta ciudad contempla los siguientes aspectos relevantes:

• Concepto de "Ciudad Integral" con un enfoque CAR-FREE (sin necesidad de utilizar automóvil) con andadores y transporte interno en lugar de vialidades secundarias.

• Cinturón verde alrededor de todo el conjunto y circuito azul de canales y lagos para acumulación de agua pluvial.
• Alta calidad de vida promoviendo áreas deportivas, de recreación, educativas, culturales, comercial, de salud, de servicios y fuentes de trabajo planeados conjuntamente con el municipio.

• Desarrollo con vocación ecológica y sustentable con programas de manejo de agua, energía, residuos, transporte, áreas verdes, servicios e integración comunitaria.

• Integración regional con vialidades eficientes y contando con un transporte interno de vanguardia ligado al transporte masivo (Estación de Tren Suburbano).

• Prioridad en la conservación de la imagen urbana intercambiando espacios de estacionamiento y vialidades por áreas verdes, de recreación y estacionamientos comunes.

• Múltiples centros de integración comunitaria a corto alcance de cada residente (a 300 m. máximo) para el abasto, servicios, recreación, convivencia, estacionamiento y parada de transporte.

• Programa integral de manejo de residuos incluyendo utilización de composta para las áreas verdes.

• Seguridad con administración constituida a futuro buscando desarrollar un conjunto habitacional bajo un concepto de condominio perdurable.

• Utilización de solo el 28% del agua requerida usualmente aplicando el Método BIOe de reuso y captación pluvial para sustituir el consumo de agua de pozo e infiltrar el doble del agua succionada del subsuelo.

• Integración comunitaria con cursos y talleres culturales, de educación ambiental, oficios y capacitación de operación interna.
Mediante la aplicación de estos conceptos se logra una mejor calidad de vida para los propietarios, ahorros durante los años que habitarán sus viviendas y una reducción sustancial del posible daño ambiental, considerando siempre no rebasar la inversión contemplada dentro del plan original de inversión.
El Ing. Germán Ahumada, Director General de Consorcio ARA, comentó que dichas propuestas se están evaluando para incluirlas dentro de la forma habitual de construir de ARA en todos sus desarrollos, posicionando a Consorcio ARA como una de las primeras empresas constructoras del país enfocadas a una cultura totalmente sustentable.
Con el proyecto CITara, BIOtechnik demuestra nuevamente que, “sustentable es rentable”.

miércoles, 14 de enero de 2009

Por qué 2009 no será tan malo?

1.- Porque lo esperamos tan malo como pueda serlo y cuando se anticipa el desastre, la realidad sólo puede ser mejor. Tanto nos han dicho que el 2009 será el año de la crisis, de la recesión, del desempleo, de la caída de las ventas, que cualquier rasgo que resulte mejor hará que el 2009 supere nuestras expectativas. La crisis del 2008 nos sorprendió a casi todos y nos dejó con un entorno mucho peor del que habíamos anticipado. El año que comenzamos difícilmente nos sorprenderá de forma negativa.

2.- Porque las crisis son oportunidades. Esta frase nos suena como lugar común... hasta que descubrimos que es cierto. Ya sea que seamos inversionistas que van a ganar en la bolsa como hace muchos años no lo hacían o que tengamos un pequeño negocio en el que le pegamos al clavo en un nicho de mercado, habrá motivos para pensar que el 2009 va a ser un año de oportunidades, como hacía mucho tiempo que no lo teníamos.

3.- Porque nos va a obligar a repensar los negocios... y también la vida. Somos humanos y, por lo tanto, nos resistimos a ver el mundo de una manera diferente hasta que las circunstancias nos obligan a hacerlo. Regularmente nos complace estar en nuestra zona de confort. Sabemos cómo operar nuestro negocio; tenemos un rol definido en la empresa en la que trabajamos; vemos nuestra vida con un plan preconcebido... hasta que todo se pone patas arriba y nos vemos obligados a repensarlo. Ese es un privilegio que no siempre tenemos y que debemos aprovechar.

4.- La crisis nos obligará a regresar a los básicos. Es muy diferente el mundo cuando predomina la idea de que con buen ojo y un poco de fortuna uno se puede hacer millonario con algunas inversiones atinadas, que un mundo en el que sabemos que la clave para acumular riqueza es el trabajo y el ahorro. Las apuestas a las inversiones afortunadas quedaron atrás. Se convirtieron en el engaño del fraude de Madoff. Quedó atrás también la arrogancia de los grandes bancos de inversión. Hoy se reivindican el trabajo duro y la austeridad como vías para el crecimiento. Y esa es una de las mejores noticias con las que podemos iniciar este año.

5.- Estará Obama y no Bush. Soy escéptico y dudo mucho que Obama sea un genio. Creo que ganó las elecciones por una afortunada combinación de la crisis del gobierno de Bush y una inteligente campaña. Pero no va a hacer milagros. Sin embargo, el simple hecho de que ya no esté Bush en la Casa Blanca y sea reemplazado por un hombre sensato que nunca se va a ahogar con pretzels dará un tono completamente diferente a este año.

6.- Dependeremos mucho más de nosotros mismos. Había la fantasía de que el hecho de que dependiéramos de la economía más grande del mundo nos iba a generar un mayor potencial de crecimiento. Muchos lo pensamos así. Hoy descubrimos que en Estados Unidos la economía estaba sujeta a un tremendo ajuste, que quizá la lleve a varios años de estancamiento o crecimiento lento, lo que nos va a obligar a depender más de nuestro mercado. Si al final entendiéramos que un mercado interno robusto es condición para aventurarse a cualquier destino externo, habría sido una gran fortuna atravesar por esta crisis.

7.- Nuestro peso, nuestra moneda, estará ubicado en la realidad. En el año 2000, el salario medio del sector formal mexicano era de 13.70 dólares por día. Al final del año pasado fue de 16.4 dólares, pese a la devaluación. Con todo y la crisis, la ganancia en dólares de los ingresos en México respecto a las cifras de hace 8 o 9 años, es muy considerable. En realidad, la devaluación que tuvimos sólo colocó a nuestro poder adquisitivo en dólares en una dimensión más cercana a la realidad.

8.- Tendremos más aversión a las deudas. Las sociedades que más han crecido en el mundo durante los últimos años son las que ahorran más y se endeudan menos. Casi todas del Oriente. Es casi imposible que tengamos niveles de ahorro asiáticos por la valoración que damos al consumo material, pero seguramente por algún tiempo tendremos una mayor aversión a las deudas y un mayor aprecio al ahorro, lo que hará mucho bien a nuestra economía.

9.- Nos olvidaremos de las ideologías. La dictadura del mercado en la que todo lo que haga el Estado es condenable será una idea arcaica. Descubrimos -una vez más- que los mercados también se equivocan y que la racionalidad económica, es cierto, a veces puede expresarse en decisiones del Estado. No será el regreso a Keynes, como muchos piensan, pero sí el fin de la visión que admitía que sólo el mercado podía tomar decisiones correctas.